Pistas rojas

Mientras Margerite y yo buscamos un baño algo alejado de los niños que nos siguen cogiéndonos la mano, Paul hace tiempo engrasando nuestras bicis. Cuando regresamos me entrega una lista con repuestos que necesito comprar en cuanto lleguemos a la primera urbe, nos explica de manera muy gráfica como ajustar los frenos y además nos regala un trozo de cuerda para lo que pueda surgir. Son un encanto. Sigue leyendo