¿Un rasgo evolutivo o la prueba de nuestra capacidad de tropezar dos veces con la misma piedra?

Ante la inminencia de la partida decido repetir dos de las experiencias más impactantes, en algún caso no necesariamente para bien, de los últimos días: visitar un pueblo flotante -aunque quiero ir a una más alejado de Siem Reap que Chong Khneas- y el masaje camboyanoSigue leyendo

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