Un círculo que se cierra

Comienzo el año en una autopista desierta de la sabana cundiboyacense cogiendo el primer bus azul del SITP de mi vida que me lleva, milagrosamente, directa a mi destino a buscar a Linda: el barrio de Galerías. Voy sentada la media hora larga que dura el viaje viendo pasar cierres de aluminio, grafitis, casitas bajas con rejas en las ventanas, algún patinador, algún ciclista, vidrios rotos de las paradas de autobús, perros callejeros escarbando en montoneras de basura sobre algunos pedazos de verde; acompañada por un puñado de personas que, ese 1° de enero de 2015, tienen que trabajar.

Hace un sol radiante y Bogotá está dormida.

Cualquier habitante de esta -a veces inhumana- ciudad se dará cuenta de que se trata del mejor de los augurios para este 2015. Sigue leyendo

El esperpento nacional

-¡Bertííííííííín! ¡Bertíííííííííííííín! ¡¡¡¡¡¡¡¡Qué me traigan a Bertín Osborne!!!!!!!!!!!!!!!!-.

Es lo que escuchan mi madre y mi hermana gritar a la anciana, con demencia senil y el corazón desbocado, que ocupa la cama junto a mi padre en las Urgencias del Hospital Clínico, al acudir a la llamada de “familiares de Mohamed”. Sigue leyendo

Balance trimestral

Las flores no salen estirándolas…

(Eduard Garro)

Durante mi viaje por Asia y el tiempo anterior en Colombia fueron muchas las ocasiones en las que sentí cada fibra de mi cuerpo clamar por calor humano y por tranquilidad, de manera particularmente intensa al final.

Cuando mis pies y las ruedas de Milady tocaron suelo europeo, mi máxima ilusión era pasar los tres meses que me quedaban hasta mi regreso al trabajo y a Bogotá en estado de gracia, entre algodones, sin tensión emocional, de vacaciones de los envites diarios, como una gallina clueca rodeada de mi gente -mi familia, mis amig@s, ese chico que me encantaba por dentro y por fuera-; y, aunque suene algo prosaico, de buenos alimentos.

Lo necesitaba -pensaba- como agua de beber… Sigue leyendo

Instantes de eternidad

Hoy murió en padre de un buen amigo.

En esta casi noche de luna casi llena, él y su compañera asisten, junto con el resto de la familia congregada en torno al féretro, a la ceremonia de cremación. A muchos kilómetros de distancia yo -saltándome por enésima vez mis propósitos de iniciar una dieta vegetariana-, como un sandwich bikini observando, desde los amplios ventanales de la cafetería de la estación, esa alegoría de la vida que es la vía férrea que se extiende, recta, a mis pies, perdiéndose en la dorada luz del atardecer. Sigue leyendo

Gracias

“El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto”.

(Charles Chaplin)

a Alba, por su concepción del amor como acto de fe y su concepción de mí como heroína;

a Ibáñez, por hacerme ver la importancia de sentir que nos tienen en cuenta;

a López, por la puerta que se abre tras cada pérdida; Sigue leyendo

Encuentros

Él es grande, fuerte, rubio y rubicundo.

Yo soy morena, pequeña y, salvo con mi característica barriga y pecho que comienzan a despuntar tras más de tres semanas a base de dieta casera mediterránea, mis extremidades son de tercermundista. Sigue leyendo

De cómo cambiar el traje de ciclista por un vestido de noche y celebrar la Nochevieja con 24 camboyanos

Esta noche vienen varios amigos de Twon a celebrar el Año Nuevo con nosotros. El plan es ir a uno de los restaurantes más grandes de Siem Reap. Yo, que solo llevo equipaje de ciclista, no tengo nada que ponerme…

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