Carritos desbordantes

Por doquier vemos señores vestidos con dos toallas blancas: una en torno a la cintura a modo de falda y otra sobre los hombres sujeta, en la mayoría de los casos, con un imperdible. Las hay con diferentes diseños -más gruesas, más finas, con cuadritos en relieve o completamente lisas-, pero todas tienen algo en común. Son, en el sentido estricto de la palabra, toallas. Sigue leyendo