Sola en el mundo III

Reflexiones de viajera a viajeras

A Daniel Salazar, mi costeño bogotano

Aunque, por regla general, la atención que atraigas yendo sola de viaje será agradable -o neutra-, habrá veces que pueda resultar algo incómoda o incluso amenazante: los hombres -al igual que las mujeres- te miraran más, también te hablarán, algunos coquetearán a larga distancia y otros a corta, habrá incluso quien te haga insinuaciones obvias, o quien te regalará lisonjas que harían enrojecer a un tomate.

A un tomate bien rojo, de los de huerta…

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