Bogotá, ¿mon amour?

Pasé esta semana en un estado depresivo de baja intensidad y parálisis originado por la partida de mi madre, una tremenda carga de trabajo acumulado, y fundamentalmente que estoy sola en una ciudad enorme y que tiene algo de hostil, con un clima muy cambiante, un tráfico infernal y gente previniéndote constantemente de hacer cosas –y más sola- porque resulta peligroso.

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